Y Mosley se quedó sin cabeza
Archivado en (Sin categoría) por grandprix el 25-06-2009
Por Eduardo Alonso / Gijón (Asturias)
Ya está. Llegó la paz y la bandera blanca a la sede de la FIA en ParÃs. No habrá Mundial paralelo ni Mundial B ni doble reglamento ni nada de nada. Café para todos, menos para el del látigo, el presidente de la FIA, Max Mosley, que no se presentará a la reelección -el monegasco Michel Boeri suena ya como sucesor- y que ayer vio como su amiguÃsimo y aliado Bernie Ecclestone terminaba por cortarle la cabeza. Ya se sabe, en la F-1 no hay amigos, sino aliados…
Mosley ha medido mal sus fuerzas. Creyó que, junto a Ecclestone, podÃa no sólo medirse a los equipos, sino pasar por encima de ellos para imponer sus criterios. Pero se equivocó. Sobre todo porque, a diferencia de la última sublevación de los equipos, en esta ocasión era Ferrari quien dirigÃa las huestes de las escuderÃas -en aquella ocasión Ecclestone ‘compró’ a la ScuderÃa a cambio de una mayor parte de la tarta, como se supo no hace mucho-. Y la F-1, hoy por hoy, es Ferrari y sin Ferrari no hay F-1.
La filtración, interesada naturalmente, del calendario del Mundial B no vino más que a terminar de enterrar a Mosley. Ecclestone lo entendió bien y no dudo en sacrificar a su amigo, perdón, aliado, ponérselo en bandeja y convertirlo en la primera vÃctima.
Los equipos ya tienen lo que querÃan. Ahora queda pendiente el tema del reparto del dinero. Los equipos han firmado una renovación del vigente Pacto de la Concordia, pero sin decidir cuánto dinero recibirá cada escuderÃa. Ecclestone ha asumido, o asà se lo habrán indicado sus jefes, que es mejor ganar menos que se acabe el pastel. Y el mandamás del ‘circo’, que de números anda bien, lo ha entendido perfectamente. El porcentaje oscila entre el 65% y el 70% del total frente a 42-48% actual.
El único consuelo, al menos público, que le ha quedado al odiado Mosley ha sido la introducción de tres nuevos equipos para la próxima temporada y el compromiso de reducir los presupuestos de forma progresiva. Motivos de orgullo, según él mismo dijo, para el todavÃa presidente de la FIA, pero, claro está, menores.
Los equipos se han salido con la suya. Nada de tope presupuestario y se mantiene el reglamento actual, algo que todos agradecemos, salvo en aquellas medidas ya aprobadas, como la desaparición de los repostajes (veremos coches más grandotes con depósitos de unos 200 litros).
Veremos en qué posición queda ahora los nuevas escuderÃas, entre ellas Campos, nacidas al amparo de ese tope de 45 millones. Porque, en este sentido, el último compromiso de las grandes es darles asistencia técnica. Pero esto es algo muy vago.
Otro dÃa hablaré del Complejo Fernando Alonso, que se está levantando en terreno de La Morgal. El otro dÃa tuve la oportunidad de visitar las obras de una instalación que, soy consciente, despierta todo tipo de opiniones.




